Diablos Danzantes de Yare, toda una tradición!
La primera celebración de hábeas Christi en Venezuela tuvo lugar en 1582, en Coro, con procesiones dentro de la iglesia, alfombrada como en España. Siguiendo las reglamentaciones de las leyes indias, se ordenó que en esta localidad, entonces capital de provincia de Venezuela, se realizasen ceremonias en honor al altísimo todos los jueves del año.
Las fiestas de hábeas Christi en Caracas se realizaron desde 1590 y a partir de esta fecha sus características dependieron de las disposiciones de fondos públicos para costear la celebración en la que participaban indígenas, europeos, africanos y sus descendientes que constituyeron hermandades y cofradías para dar brillo a los actos de homenaje a sus santos patronos, únicas formas de asociación permitidas a indígenas y africanos, por lo que en ellas se desarrollaron lazos de solidaridad.
Indígenas, morenos libres y esclavos, pudieron integrarse a las hermandades y cofradías religiosas. Bajo la atenta mirada de misioneros y amos, la población no europea pudo incorporarse a la Cofradía del Santísimo Sacramento, Corpus Christi, estimulada durante el período colonial por los misioneros de las diferentes órdenes religiosas que dedicaron sus esfuerzos a la evangelización de las diferentes regiones del país, siguiendo las disposiciones de las Leyes Indias.
Las primeras fiestas de la celebración de los Diablos Dnzantes se iniciaron en San Francisco de Yare en el año 1749, convirtiéndose en una manifestación que conjuga lo religioso con lo cultural, puesto que es un día que conmemora el día de Corpus Christi.
Los Diablos Danzantes de Yare pertenecen a una cofradía, la cual se rige por un reglamento que establece el baile de los promeseros el día de Corpus Christi. Esta tradición, de connotación profundamente religiosa, más que un acto cultural es una costumbre del pueblo yarense.
Vale destacar que la fraternidad de los Diablos de este pequeño pueblo colonial es considerada una de las más antiguas del continente americano, y tal vez la más organizada.
Entre las actividades más contagiantes y llenas de colorido que efectúan desde el miércoles hasta el jueves, están las impactantes y armónicas coreografías que exhiben por todo el pueblo, y que finalizan en la puerta de la iglesia, lugar donde después de la misa el padre en compañía del Santísimo bendice a los diablos, quienes se arrodillan ante la imagen de Jesús, escena que muestra el dominio del bien ante el mal.
Personajes de la danza festiva
Primer capataz y segundo capataz encabezan el grupo de diablos, el primero de estos cuenta con cuatro cuernos a diferencia del segundo que posee tres. En algunas poblaciones cuentan varias veces a los diablos, antes de entregarlos al "perrero", personaje encargado de velar por su número, orden y evitar la interrupción de personas ajenas al ritual.
Los diablos representan el cuerpo de baile subordinado a las órdenes de los capataces, estos se caracterizan y diferencian por solo contar con dos cuernos en su máscara.
Solidaridad en la cofradías
Las hermandades de corpus Christi, además de su actividad devocional pública, despliegan misiones de solidaridad especialmente con los miembros de su asociación que les destaca como ejemplo de cooperación comunitaria. La atención a enfermos, apoyo a las familias de cofrades fallecidos y a obras de interés colectivo, las convierten en referencia positiva aceptada por los integrantes de sus comunidades.




